lunes, 9 de octubre de 2017

Retiro de Silencio y Meditación. Monasterio de la Vid

RETIRO DE SILENCIO Y MEDITACION
(Un viaje al encuentro con la espiritualidad y la sabiduría de cada uno)

MONASTERIO DE LA VID. LA VID (BURGOS)
3,4 Y 5 DE NOVIEMBRE

Viernes 3
18,00 Acogida
18,30 Presentación del retiro y de los participantes                         

20,00 Vísperas. Meditación
21,00 Cena

Sábado, 4

08,00 Ejercicios de apertura y despertar. Cuerpo
 y emociones
09,00 Desayuno
10,00 Reunión grupo. La aceptación.
10,30 Trabajo personal en silencio. Descubrimiento de la naturaleza en la que estamos.
12,15. Meditación en grupo.
13,00 Tiempo de silencio. Posibilidad de hablar con facilitadores
14,00 Almuerzo. Lectio
15,00 Descanso
16,00 Reunión de grupo. Ejercicios grupales (Mandalas, barro,
 construcción…)
17,00 Paseo en silencio por los lugares cercanos
18,15 Meditación en grupo.
19,15 Tiempo de silencio. Posibilidad de hablar con facilitadores
20,00 Vísperas. Meditación.
21,00 Cena. Lectio.
Domingo 5
Resultado de imagen de imagenes del duero y el monasterio de la vid08,00 Ejercicios de apertura y despertar                   
09,00 Desayuno
10,00 Reunión grupal. Las Fortalezas
10,30 Trabajo personal en silencio.                                                                           
12,15 Sesión meditación conjunta.
13,00 Momento de recogida y Compartir
14,00 Almuerzo                                                
15,00 Despedida

FACILITADOR:
Manuel Garcia Blanco.

Psicólogo C. M-15690. Máster en RRHH. Máster en psicoterapia individual y de grupo. Experto en análisis bioenergético (SOMAB). Coach personal y ejecutivo. Formado en Eneagrama. Experto en Mindfulness. Formador y profesor en numerosos cursos
impartidos a diversas instituciones y organizaciones
                                
                                                

PRECIO DEL RETIRO:
130€. Incluye Alojamiento en habitación individual en régimen de P.C.  Desde la cena del viernes 3 hasta el almuerzo del domingo 5. Plazas limitadas


 INFORMACION Y RESERVAS: Manuel Garcia Blanco, tf. 679723595; manuelgb57@gmail.com

jueves, 5 de octubre de 2017

Reflexiones al hilo del conflicto catalan

REFLEXIONES AL HILO DEL CONFLICTO CATALÁN

Durante algún tiempo he querido y podido mantenerme suficientemente al margen de este conflicto pues no revestía demasiado interés para mí y estaba convencido (en parte aún lo sigo estando) de que es una preocupación creada y diseñada por los que manejan los hilos del poder para embarcarnos en confrontaciones sin sentido pero con gran carga emocional. 
Evidentemente lo han conseguido y aquí me veo tratando de expresar mis sensaciones y reflexiones al respecto. Debo decir antes de explayarme que soy alguien que carece del más mínimo sentimiento patriota; no me emocionan los himnos, ni las banderas, ni mucho menos los desfiles o paradas militares o cualquier otra acción encaminada a ensalzar los símbolos y valores patrios. Entiendo que esta declaración generará ya sentimientos de repulsa sobre todo en aquellos que sí se sienten patriotas. ¡Qué se le va hacer! Supongo que al igual que la fe y otros sentimientos afines, el sentimiento patriota se tiene o no se tiene y por mucho esfuerzo que uno haga o por más que otros pretendan convencerte de lo importante de tenerlo, no va a aparecer como por encanto. Esto no me lleva en absoluto a descalificar a los que lo tienen, confío en que ellos tampoco lo hagan con los que no lo tenemos. En mis años adolescentes cuando estudiaba bachillerato tuve un profesor de religión, un cura sabio y bondadoso, que nos decía: “La fe es un don que dios da, pero no todo el mundo es depositario de ese don”. Parece ser que en el reparto del don de patriotismo a mí no me tocó.
Por el contrario, sí soy capaz de identificarme con lo provinciano, incluso más con lo local, con lo aldeano. Decía Rilke que la patria del hombre es su infancia y muy posiblemente esa experiencia infantil en la que uno va descubriendo los afectos, la amistad, los valores, algunas creencias, también los temores y la frustración… todo ello aderezado con olores, formas, colores, voces y sonidos de un determinado paisaje y paisanaje configuran un elemental sentimiento de pertenencia que en mi caso permanece a lo largo del tiempo. Yo nací y crecí en un pequeño pueblo del occidente asturiano, allí están mis raíces, de allí me siento, ese es mi lugar, al que vuelvo con la frecuencia posible para encontrar siempre esa indescriptible sensación de plenitud y paz. Pero esto no me impide ser consciente de la casualidad del encuentro entre esa tierra y yo. Y de que, de no ser por esa casualidad, que agradezco y valoro, podría haber nacido y crecido en cualquier otro lugar del mundo en el que puestos a escoger y visto lo visto, no me hubiera importado nada que hubiera sido en algún pequeño pueblo de las Landas francesas o en alguna ciudad manejable de Nueva Zelanda o Canadá, lugares todos ellos que parecen priorizar mejor a sus ciudadanos.
Así pues, no debe resultar extraño entender que mis preferencias se inclinen más hacia las personas, seres tangibles y concretos a los que puedo comprender y sentirme comprendido, que hacia las patrias o naciones, construcciones artificiales, cambiantes a lo largo de la historia y estructuradas en su mayoría usando la violencia (guerras, conquistas…) para responder a los intereses de los poderosos, a su codicia, a su soberbia y a su odio. El Doctor Samuel Johnson, eminente ensayista, literato y filósofo ingles de finales del XVIII decía que el patriotismo es el último refugio de los canallas, imagino que la percepción de la realidad de su época le llevó a tan curiosa conclusión. A mí me resulta más acertado considerar el patriotismo como uno de los refugios de los gregarios. De aquellos que sintiéndose cómodos en el modo de hacer, “pensar” y sentir del grupo al que pertenecen no desarrollan ningún espíritu crítico, construido desde la reflexión y la duda y basado en la formación y el conocimiento. Y no lo hacen porque no lo necesitan, ya hay otros que lo hacen por ellos, solo tienen que seguir las pautas y normas que les dictan. Es más fácil convencer a una colectividad que a un individuo. La colectividad es gregaria por definición, el individuo puede tener la osadía de pensar y dudar y eso siempre es peligroso para el poder, pero requiere un esfuerzo. Resulta más cómodo seguir las consignas de quienes detentan el poder y lanzan las soflamas que, a través de las tripas, enardecen los sentimientos de otros iguales a mí con los que comparto símbolos y creencias. En esto patria y religión tienen bastantes puntos en común.
Decía Baroja que “El carlismo -sinónimo de atavismo e ignorancia para D. Pio- se combate leyendo y el nacionalismo viajando”. Estoy bastante de acuerdo. Por eso, cuando desde visiones nacionalistas se pretenden construir nuevas patrias me produce bastante tristeza, en realidad a mí me gustaría suprimir las que hay y buscar fórmulas de convivencia y asociación más cercanas a las personas donde se pudiera decidir sobre los aspectos que atañen a su vida sin esperar al paripé democrático del voto cada 4 años. Me temo que esto no lo voy a ver.
Aun así, puedo entender ese sentimiento nacionalista construido por un lado desde la creencia que la nueva patria va a satisfacer mucho mejor los anhelos que se tienen y que ahora son ninguneados y cercenados, pero también construido desde la percepción de sentirse diferente y la necesidad de ser reconocido como tal. Ese sentimiento conlleva casi siempre la exclusión. Sentirse diferente siempre es respecto a otro y si nos empeñamos en buscar las diferencias en lugar de las semejanzas las vamos a encontrar, solo es cuestión de insistir. Soy de los que creen que es más complicado acercarse al otro consciente de nuestras diferencias, pero con el ánimo de buscar nuestras semejanzas y construir desde ahí, que percibir las diferencias como amenazas y por tanto buscar la protección o el ataque. Los políticos son especialistas en transmitir estos miedos, les genera mucho rédito electoral.
Dicho esto, me parece una aberración y un sinsentido lo que está ocurriendo en Cataluña. Observo por un lado la actitud del gobierno central del Sr. Rajoy que desde hace ya años entendió que demonizar Cataluña y a los catalanes le iba a resultar muy rentable en términos de votos pescados en los caladeros de la España más visceral y carpetovetónica. Su veto al Estatut aprobado en referéndum por los catalanes y refrendado por las Cortes Españolas utilizando al TC poblado de jueces amigos para echarlo abajo muestra bastante bien el perfil y la catadura moral de este personaje y su nulo nivel de responsabilidad como dirigente político. Presidente sin escrúpulos del partido más corrupto de la reciente historia de Europa que en cualquier otro país con una mayor cultura democrática ya hubiera tenido que dimitir por ética y por vergüenza, valores de los que parece carecer. De otro lado los partidos independentistas que apelando también a las vísceras y menospreciando a una parte importante de la sociedad catalana a la que suelen ningunear e insultar por pensar diferente, se erigen en propulsores de un referéndum sesgado, poco objetivo y de escasa neutralidad con el fin de obtener la ansiada independencia generadora del maná más dulce aunque no sean capaces de explicar cómo va a llegar ese maná y quiénes lo van a repartir.
Cuando leo en las redes sociales las opiniones/consignas de los defensores de uno y otro lado en las que el insulto y la mas soez chabacanería suele ser el modo habitual de comunicarse siento una profunda vergüenza y la convicción de que esto tiene mal arreglo. El odio, emoción también dulce, está tan presente que seguramente costará años volver a restañar las heridas provocadas por él. Entre insulto y ladrido se pueden extraer algunas gotas de argumentario. Por un lado y como si de un mantra se tratara la alusión por parte de los “españolistas” a la ilegalidad del referéndum pues no lo contempla la constitución española y por tanto no es posible su realización sin antes ser aprobado por las cortes española que debería hacer una reforma de la constitución. Hasta ahí lo que dice la ley. Mi reflexión al respecto me lleva a pensar que según esta hipótesis probablemente la esclavitud aun estaría vigente, no habría sufragio universal, las mujeres seguirían sin poder votar, los niños trabajarían 10 horas diarias, la semana laboral de 40 horas seguiría siendo una utopía, La india seguiría formando parte del imperio británico y Mandela, hoy icono del buen liderazgo, posiblemente hubiera muerto en la prisión de Rode Island acusado de terrorista…… Ninguno de estos logros y otros cientos los estaríamos disfrutando ahora si las personas que lucharon para conseguirlos hubieran esperado a que los que habían confeccionado y redactado las normas  que permitían mantener todas aquellas situaciones, decidieran por inspiración divina o iluminación consciente  cambiarlas para dar alegre acogida a  dichas peticiones. Supongo que no se lo cree nadie. La constitución española va a cumplir 40 años, se redactó en un momento determinado de nuestra historia y trató de recoger y atender en sus artículos la situación de aquel momento. Pero los años han pasado y quiero creer que las circunstancias también y no ha habido el necesario “ejercicio” de adaptación a  nuevos tiempos y a nuevas situaciones, es la constitución europea que menos modificaciones ha tenido en estos 40 años,  concretamente dos : una en 1992 para adaptarse al tratado de Mastricht, exigida por la UE y aprobada por todos los grupos parlamentarios y otra en 2011 según las malas lenguas impuesta por la Sra. Merkel para modificar el artículo 135 y establecer “el equilibrio presupuestario” pues peligraba  el pago de la deuda a los bancos alemanes y franceses acreedores principales de nuestra deuda. Esa fue aprobada prácticamente sin debate parlamentario con los votos del PP, UPN y del PSOE salvo 3 diputados de este grupo que se salieron supongo que para evitar la vergüenza subsiguiente. El resto de grupos votó en contra. Parece ser por tanto que la constitución es modificable, solo falta voluntad política para hacerlo. Cuando una norma por sagrada que sea no recoge las inquietudes y necesidades de los ciudadanos, que van cambiando con el paso del tiempo, y se convierte en un corsé estrecho e incómodo parece que lo lógico es adaptar la norma a los cambios y no que los ciudadanos desistan de querer lo que quieren. Esto último se puede intentar por muchos medios, incluida la fuerza, pero va a volver a surgir y muy posiblemente con muchos más adeptos que antes. Y entiendo que ahí debe aparecer el arte de la política que no es otro que el dialogo, la negociación, la búsqueda de acuerdos…. pero parece que los elementos de este arte brillan por su ausencia en nuestra clase política donde la soberbia, la mentira, y la manipulación han tomado asiento desde hace bastantes años.
Los independistas suelen argumentar el sagrado derecho a decidir y efectivamente puede ser un derecho sagrado. Lo suscribo. Pero cuando para poder ejercitar ese derecho, desde el gobierno y las instituciones catalanas supuestamente garantes de la defensa de ése y demás derechos de TODA la ciudadanía catalana, se saltan a la torera las propias normas establecidas por ellos mismos y ningunean a la mitad de la sociedad catalana para atender exclusivamente sus propios intereses algo no va bien. Cuando se impide un debate parlamentario para debatir algo tan importante como la posible llamada a las urnas en las que se quiere que se decida el futuro de Cataluña, desde luego no parece lo más democrático. Cuando desde determinados grupos independentistas se insulta, se amenaza y se pretende humillar a otras personas por el mero hecho de expresar opiniones contrarias al pensamiento único como ha sido el caso de personajes públicos del mundo de la cultura como Serrat, Juan Marse, Isabel Coixet o Eduardo Mendoza, esto me genera un reconocible temor pues parece que la intolerancia no distingue colores ni ideologias y me retrotrae a otros tiempos no tan lejanos en los que en este país corrías serios riesgos por  expresar pensamientos diferentes a los que marcaba el régimen.


Estoy convencido de que existe una enorme dificultad en variar el rumbo que han adquirido los acontecimientos, que nos hemos metido en un tobogán alimentado por el odio y los miedos y que se necesitará coraje y decisión para buscar otras soluciones que no sean las acostumbradas, y que los que nos han llevado a esta situación por su incapacidad para el dialogo y la negociación deberían dejar paso a otros con mayores capacidades para hacerlo y sin el lastre de los intereses tan obvios que les mueven.
En el ejercicio de mi profesión me encuentro con alguna frecuencia con parejas que acuden a mi consulta a intentar resolver una situación que está dañando seriamente su convivencia. No siempre acuden los dos con el mismo objetivo, en ocasiones uno lo que pretende es que les ayude a separarse de forma civilizada y el otro que les ayude a reencontrarse. Es importante que ambos conozcan sus intenciones, aunque pueda ser doloroso, y a partir de ahí ayudarles a reconocer lo que les encuentra y separa, a conectar con sus sentimientos y emociones y si después de todo el proceso deciden darse otra oportunidad para seguir el camino juntos estupendo y sino es así y deciden, aunque solo sea uno el que lo desea, que no pueden seguir juntos, pues tendrán que aceptarlo y asumir las consecuencias. Desde luego a mí no se me ocurre decirles que dado que en su momento se habían comprometido a estar juntos para toda la vida según lo firmaron ante la Sta. Madre iglesia o cualquier otro testigo cualificado pues tienen que aguantarse.  No parece de recibo ¿verdad? También es cierto que cuando acuden son conscientes que existe un problema y que ellos solos no están en condiciones de afrontarlo y que casi nunca la responsabilidad de lo que ocurre la tiene en exclusiva uno de los dos sino que suele ser compartida. Evidentemente este ejemplo de la dificultad de convivencia en pareja no explica todo lo que está ocurriendo en el conflicto catalán, pero hay alguna similitud que al menos a mí me ayuda a entenderlo mejor. Si la clase política de este país no entiende que existe un problema y que es un problema grave y que los modos de afrontar ( o no afrontar) el problema no solo no lo han resuelto sino que lo están agravando, algo habrá que cambiar porque si no será imposible que podamos llegar a buen puerto.

“No podemos esperar que ocurran cambios si hacemos siempre lo mismo”. A. Einstein

lunes, 15 de mayo de 2017






DE TALENTOS DESPERDICIADOS



Nos cuenta Mateo en el capítulo 25, 14-30 de su evangelio la conocida parábola  de los talentos.
Viene a decir, resumiendo, que un señor que va a emprender un largo viaje confía a tres de sus siervos unas monedas para que las guarden y hagan producir. A uno le da cinco monedas, a otro dos y a un tercero una, Cuando regresa después del tiempo y pide cuentas a sus siervos sobre el uso de las monedas, el que había recibido cinco le devuelve cinco más, el que tenía dos le devuelve otras dos y el que había recibido una sólo le devuelve esa moneda pues temeroso de poder perderla la esconde y no hace nada con ella. El Señor se enfada con él por haber desaprovechado la oportunidad brindada.

No es difícil extraer la enseñanza de esta parábola. A todos se nos han dado determinados talentos que debemos cultivar y trabajar. En ocasiones la pereza, el miedo, el desconocimiento… nos impiden reconocer y desarrollar dichos talentos. 

Cuántas veces no hemos escuchado comentarios sobre la vida desperdiciada de algún conocido, o la pena que produce que una persona con reconocidas habilidades para cualquier actividad se haya quedado muy lejos de haberla desarrollado con éxito.

Parece claro ¿verdad? Sin embargo, a lo largo de mi experiencia como psicoterapeuta y coach me he encontrado con numerosas personas dotadas sin duda con verdaderos talentos para brillar en distintas disciplinas, pero también con experiencias duras y traumáticas que les han llevado por otros derroteros vitales y en muchos casos a tener que utilizar esos talentos para poder sobrevivir emocionalmente. Me viene a la memoria Maslow y su pirámide de necesidades. No podemos alcanzar los últimos peldaños de la pirámide (autorrealización, reconocimiento) si aún tenemos pendientes la supervivencia y la seguridad.

Esto ocurre a nivel individual, pero cuando hacemos una reflexión en la que entendemos a la persona como miembro de un grupo, de una familia, de un género, de un país, de una clase social… el tema de los talentos se complica. Estoy leyendo un interesante libro de un autor americano, Bill Bryson, titulado “Una breve historia de casi todo” en la que hace un recorrido por los grandes descubrimientos científicos de la humanidad centrados fundamentalmente en los 3 ultimos
 siglos. 

Descubrimientos en el campo de la física, la química, la geología, la biología… y aunque la sospecha ya era evidente, he comprobado que casi todas estas personas generadoras de muchos de los mayores avances científicos de la humanidad eran o vivían en el mundo anglosajón y/o occidental.
 Tuve curiosidad entonces por conocer los ganadores por países de los premios Nobel, que puede ser un criterio más o menos objetivo de valoración y reconocimiento del talento. Desde 1901, año en el que se otorgaron los primeros Nobel, y hasta 2015 la palma se la lleva EEUU con 349 laureados, seguido por Gran Bretaña con 121, Alemania 105, Francia 61 y así hasta el puesto 23 en el que se encuentra España con 7, 5 de literatura y 2 de medicina. Ramon y Cajal en 1906 y Severo Ochoa en 1959 cuando llevaba ya varios años viviendo y trabajando en USA. 

Por supuesto detrás de España están todos los países que consideramos del tercer mundo y delante todos los europeos más Japón, Australia, Canadá, China… aquellos que parece han dado más valor a la educación, la investigación…. 

La reflexión que me hacía después de observar esto estaba relacionada con la posibilidad de que la naturaleza fuera injusta e hiciera una selección a la hora de repartir talentos en base a la distribución geográfica, pero evidentemente no parece muy sostenible esta hipótesis. No parece factible que en la mayor parte de África donde habitan 800 millones de habitantes no hubiese caído ningún talento, ni en la mayoría de Asia, ni en América latina, ni en casi todos los países de oriente medio. Me parece mucho más aceptable como hipótesis que los talentos puedan llegar a todos de manera razonablemente proporcionada, pero si no existe la posibilidad de desarrollarlos esos talentos desaparecen o bien se utilizan para poder sobrevivir en mundos terriblemente hostiles y crueles. 
Es posible que haya niños somalíes o sudaneses con talentos para trabajar sobre la teoría de cuerdas, pero su reto está en llegar vivos al día siguiente, ahí emplean sus talentos.




 La injusticia, la desigualdad, la miseria…. generadas por la codicia y la carencia más elemental de escrúpulos y sensibilidad de los que deciden los destinos de este mundo nos han impedido, además de otras muchas cosas, disfrutar de ese inmenso torrente de talento que seguramente haría que la vida en este planeta fuera mucho más grata y feliz para todos.

Otro dato también curioso es el número de mujeres que han obtenido el Nobel. 47, de los que 16 fueron Nobel de La Paz, cuyos criterios de elección pretenden premiar la actividad en pro de una convivencia mas justa y solidaria. El número de hombres premiados fueron 817. Es decir, las mujeres laureadas no llegan al 6% del de hombres y, lógicamente, todas occidentales, anglo-sajonas.

Me niego a creer que esa sea la proporción de talento por género que se encuentra en la humanidad. Parece mas bien, de nuevo, que la desigualdad, los prejuicios, un machismo rancio y casposo instalado desde antiguo impiden que la mujer pueda desarrollar sus talentos al mismo nivel que los hombres. Me resultó curiosa la anécdota que Bryson cuenta en el libro mencionado sobre Mme. Curie, única mujer ganadora de dos premios nobel: De física en 1903 compartido con su marido y de química en 1911, este último cuando ya su marido había fallecido. Pues bien, Mme Curie nunca fue aceptada como miembro en la Academia francesa de las ciencias, en la que, evidentemente, todos sus miembros eran hombres y además algo prejuiciosos e intolerantes. Y eso ocurre en la Francia de la “Liberté, egalité, fraternité”.   
         


Aunque todo esto no me consuela, me ayuda a entender algunas cosas sobre cómo nos permitimos desperdiciar el talento para seguir instalados en un mundo regido por intereses más cercanos a lo primitivo y al miedo. “Muera la inteligencia, Viva la muerte” le decía Millan Astray a Unamuno.

martes, 9 de mayo de 2017

RETIRO DE SILENCIO Y MEDITACIÓN
(Un viaje al encuentro con la espiritualidad y la sabiduría de cada uno)

CONVENTO-RESIDENCIA DE LAS MONJAS TRINITARIAS EN CABEZUELA DEL VALLE (VALLE DEL JERTE) CACERES
9,10 Y 11 DE JUNIO






Un espacio único en pleno
corazón del valle del Jerte
para hacer un alto en el camino
y permitirte reconocer tu especial
mundo interior







Un tiempo para compartir el silencio y la naturaleza privilegiada que nos rodea. Un tiempo para conectar con nuestra paz y armonía interior









FACILITADOR:
Manuel Garcia Blanco.
Psicólogo C. M-15690. Máster en RRHH. Máster en psicoterapia individual y de grupo. Experto en análisis bioenergético (SOMAB). Coach personal y ejecutivo. Formado en Eneagrama. Experto en Mindfulness. Formador y profesor en numerosos cursos impartidos a diversas instituciones y organizaciones

PRECIO DEL RETIRO:
135€. Incluye Alojamiento en habitación individual en régimen de P.C.  Hora de llegada 18,00 del viernes, hora de salida 15,00 del domingo. Plazas limitadas

INFORMACION Y RESERVAS: Manuel Garcia Blanco. Manuelgb57@gmail.com Tf 679723595

martes, 14 de marzo de 2017

RETIRO DE SILENCIO Y MEDITACION
(Un viaje al encuentro con la espiritualidad y la sabiduría de cada uno)

CONVENTO DE CARMELITAS DESCALZOS DE S. JOSE DE LAS BATUECAS
31 de MARZO, 1 Y 2 DE ABRIL

Viernes 31

18,00 Acogida
18,30 Presentación del retiro y de los participantes
20,00 Vísperas. Meditacion
21,00 Cena

Sábado, 1
07,00 Laudes. Meditación compartida con los monjes
08,00 Ejercicios de apertura y despertar. Cuerpo y emociones
09,00 Desayuno
10,00 Reunión grupo. Nuestra Presencia
10,30 Trabajo personal en silencio. Descubrimiento de la naturaleza en la que estamos.
12,15. Meditación en grupo.
13,00 Tiempo de silencio. Posibilidad de hablar con facilitadores
14,00 Almuerzo. Lectio
15,00 Descanso
16,00 Reunión de grupo. Ejercicios grupales (Mandalas, barro,
 construcción…)
17,00 Paseo en silencio por los lugares cercanos
18,15 Meditación en grupo.
19,15 Tiempo de silencio. Posibilidad de hablar con facilitadores
20,00 Vísperas. Meditación compartida con monjes
21,00 Cena. Lectio.


Domingo 2
07,00 Laudes. Meditación compartida con monjes. Posibilidad de asistir a Eucaristía
08,30 Ejercicios de apertura y despertar
09,00 Desayuno
10,00 Reunión grupal. Nuestros apegos
10,30 Trabajo personal en silencio.                                                                           
12,15 Sesión meditación conjunta.
13,00 Momento de recogida y feed-back
14,00 Almuerzo                                                
15,00 Despedida

FACILITADOR:
Manuel Garcia Blanco.

Psicólogo C. M-15690. Máster en RRHH. Máster en psicoterapia
individual y de grupo. Experto en análisis bioenergético (SOMAB).
Coach personal y ejecutivo. Formado en Eneagrama.
Experto en Mindfulness. Formador y profesor en numerosos cursos
impartidos a diversas instituciones y organizaciones
                                  

                                                  

PRECIO DEL RETIRO:
120€. Incluye Alojamiento en habitación individual en régimen de P.C.  Desde la cena del viernes 31 hasta el almuerzo del domingo 2. Plazas limitadas


 INFORMACION Y RESERVAS: Manuel Garcia Blanco, tf. 679723595; manuelgb57@gmail.com

sábado, 22 de octubre de 2016


EL MIEDO A DECIR ADIOS

Esta sensación aparece cada vez con más frecuencia en los procesos de perdida y duelo a los que nos enfrentamos a lo largo de nuestra vida. No siempre responde a las mismas causas. Cada persona es única y distinta y desarrolla modos de afrontamiento de su realidad diferentes y específicos

          Olalla Arganza lleva 30 años casada. Y a lo largo de todo este tiempo ha vivido multitud de situaciones, tanto gratificantes y satisfactorias como decepcionantes y cargadas de frustración. Desde hace algo más de dos años estas últimas han tomado más cuerpo y se han hecho más presentes dando salida y poniendo nombre a experiencias ingratas, generadoras de malestar y angustia todas ellas relacionadas con el papel que juega y ha jugado en su matrimonio. Siendo más consciente de cómo ha tenido que ir renunciando a aspectos que consideraba importantes y saludables para ella, y cómo ha llegado a incorporar como normales situaciones humillantes y vergonzosas en la relación con su marido adoptando una actitud resignada que le genera un profundo dolor y rabia.
Olalla Arganza se pregunta una y otra vez, sobre todo ahora que sus hijos, ya mayores, se han independizado, qué motivos le hacen seguir apegada a una relación tan tóxica que contamina toda su vida, desde lo profesional hasta lo relacional y emocional.

           Olalla está afectada por el miedo. Esa emoción básica que cuando es adaptativa nos permite sobrevivir como especie y como individuos activando nuestro sistema de defensa y/o ataque para protegernos de amenazas reales que pueden poner en peligro nuestra propia existencia, pero que cuando no es adaptativa actúa como bloqueante y nos impide crecer y desarrollarnos y desprendernos de esos anclajes construidos sobre amenazas imaginarias que nos atan con fuerza a situaciones cargadas de toxicidad y herrumbre.


 



En el trabajo con Olalla abordamos ese miedo intentando ponerle los apellidos necesarios, tratando de descifrar de qué está hecho y qué lo nutre. En ocasiones Olalla conecta con el miedo a la soledad y le atribuye un papel importante en esa dificultad para desprenderse de su lastre. Pero no percibe que sea suficiente motivo, no acaba de sentir el insight que le abra esas puertas a la luz.
En otros momentos profundiza más, entra más hacia el fondo, aparcando  su enorme capacidad para razonar, etiquetar, valorar… y descubre, entre asustada y aliviada, que el miedo profundo que la atenaza es a ser abandonada, a ser excluida y perder entonces un espacio valioso en el que, a pesar de las humillaciones, ninguneos, desprecios…. se siente útil e importante. En ese espacio ella resuelve, atiende, protege, cuida, aunque no haya reconocimiento explícito por parte de su marido ni, mucho menos, agradecimiento.
Pero desde el modo de ser y estar en el mundo, identificada con el eneatipo 2 del eneagrama, Olalla satisface ese deseo básico de cuidar y proteger, y si considera que fuera de ese espacio, aunque sea tan árido y contaminado, no va a poder ofrecérselo, el vacío que intuye le resulta absolutamente insoportable. De ahí, que su umbral de aguante para soportar esas situaciones humillantes, desconsideradas, carentes del mínimo respeto, es desproporcionadamente alto. Y se coloca con frecuencia en la esperanza de ver si él cambia y se da cuenta del esfuerzo y la generosidad que ella está ofreciendo a la relación. Y así ha ido pasando el tiempo, esperando que el cambio, que no depende de ella, llegue. Pero, como Godot, ese cambio nunca llega.


Olalla no podrá decir adiós hasta que sea capaz de reconciliarse consigo misma y percibirse como alguien merecedora de ser aceptada, querida y reconocida de una forma mas sana y equilibrada y poder desarrollar sus rasgos esenciales de cuidar y atender empezando por ella, colocándose en el centro de la diana de su afecto y protección. Porque no podrá cuidar y atender a nadie sino es capaz de hacerlo consigo misma, y quizás desde ese instante, ese apego dependiente que le impide avanzar hacia cotas de mayor bienestar perderá fuerza y le permitirá decir adiós. A pesar del dolor que sin duda producirá esa ruptura pero pudiendo recibir también el enorme abrazo liberador que significa sentirse dispuesta a ofrecerse a si misma amor y libertad mientras coge, poco a poco, las riendas de su vida.

miércoles, 28 de septiembre de 2016



¨CONSIGUE TUS SUEÑOS. O NO”

Absalón Artigas tenía 17 años cuando acudió a mi consulta acompañado por sus padres que mostraban un contenido estado de desesperación.
Quisieron que él estuviera presente mientras desgranaban un repertorio completo de inadaptación, rebeldía e insumisión que les resultaba absolutamente insoportable y estaban dispuestos a tomar decisiones más drásticas, si esta última bala ( me di por aludido en mi papel de proyectil) no daba los resultados deseados que para ellos no eran otros que comprometerse con los estudios, observar las normas de convivencia que imperaban en la familia e incorporar el respeto y la educación como elementos básicos de comunicación.


Absalón escuchó impertérrito durante 45 minutos la catarsis paterna promovida por los problemas conductuales que parecía mostrar en el seno familiar. Era obvio que Absalón estaba allí porque no tenía otra opción.
Le propuse que nos viéramos, ya sin la presencia de sus padres, la semana siguiente.
En el día y hora fijados Absalón apareció puntual, sonriente, vestido con las marcas del momento. Cuando la pregunte el motivo por el que estaba allí me respondió que porque sus padres le obligaban. Me gusta la sinceridad de los adolescentes. Indagué sobre si consideraba que hubiera algún problema en las relaciones con sus padres. Me dijo que sí. Y si él entendía que pudiera tener alguna responsabilidad en esa conflictiva relación. La respuesta a esto fue afirmativa pero no contundente. Me pareció suficiente para hacerle saber la importancia de que acudiera libremente a terapia. De no ser así, yo no estaba dispuesto a hacerle el juego ante sus padres.
El proceso duro algo más de un año y resultó intenso, fructífero y transformador. También para mí.
No sé si Absalón cumple ahora todas las normas y pautas familiares y si en ocasiones expresa de forma iracunda los enfados generados en la convivencia con sus padres, pero sí parece mucho más consciente de su mundo emocional, de su realidad y la de sus cercanos, toma decisiones y es capaz de asumir sus consecuencias, en último término ha adquirido un mayor conocimiento de sí mismo aprendiendo a aceptarse y a reconocer sus fortalezas para superarse y crecer.
Todo esto viene a cuento para reflexionar sobre algo que desde hace algún tiempo viene mostrándose en los manidos manuales de auto-ayuda y se recoge con enorme eco en las redes sociales donde se difunden teorías y modelos avalados por arribistas y “expertos” que utilizando de manera espuria disciplinas como el coaching y/o la psicología positiva lanzan soflamas del tipo: “Consigue tus sueños”, “Alcanza la felicidad”, “No desperdicies más tu vida, disfruta en plenitud” …….






La ignorancia y la osadía no suelen tener límites. Y dada la necesidad, en ocasiones insoportable, de sentirnos exitosos, triunfadores, especiales, acudimos a la llamada que el gurú de turno nos propone para redimirnos de nuestras miserias.
Al poco tiempo de estar trabajando con Absalón, le pregunte sobre qué le gustaría hacer/dedicarse en el futuro. Me respondió sin muchas dudas: - Notario. Le dije: -Qué sabes de esa profesión y qué te atrae de ella?
-Un amigo de mi padre es notario, tiene un Porsche, va a esquiar a Los Alpes todas las navidades y  conoce casi la mitad de los países del mundo.



Absalón había repetido dos cursos y le costaba aprobar el recreo. Pero de su realidad huía con facilidad y se movía fundamentalmente por el principio de placer. La distancia entre su realidad y su sueño tendía al infinito. No percibía la necesidad del esfuerzo para pasar de su aquí-ahora a su sueño dorado. Su mente aceptaba la posibilidad mágica de chascar los dedos y convertirse en notario-esquiador-viajero en Porsche.


No podemos alimentar sueños desconectados de nuestro ser real. Soñamos aquí y ahora. Si desconocemos ese aquí y ahora no podremos construir sueños alcanzables. Nos pondremos como Absalón en manos de la magia. Solo cuando afrontamos nuestra realidad estaremos en condiciones de aceptarla y cambiarla y entonces tendremos las riendas sobre nuestros sueños convirtiéndolos en objetivos alcanzables, realistas, medibles, temporales, ilusionantes (Smart) que nos permitirán avanzar, desarrollarnos y sentirnos satisfechos y orgullosos.

Flaco favor les haremos a los Absalones de turno si simplemente les animamos a ser notarios sin antes hacerles ver de dónde parten y cuál es el camino que tienen que recorrer para ello. Sólo conseguiremos personas frustradas e insatisfechas que se percibirán como bichos raros porque van a ser los únicos que no han podido alcanzar sus sueños. No sé si Absalón va a ser notario pero probablemente  se podrá sentir bien consigo mismo siendo lo que haya decidido ser.